Visión Universitaria

Ingeniería Química UBB: Talento para la industria

Jorge Saavedra 


Director de Escuela de Ingeniería Civil Química 

Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos 

Facultad de Ingeniería 

Universidad del Bío-Bío

El destacado académico lidera un proyecto formativo que busca integrar excelencia académica, compromiso social y una vinculación estrecha con el entorno productivo. Desde su experiencia como investigador y docente, comparte los desafíos y oportunidades que enfrenta la disciplina, especialmente en el contexto de la industria de la celulosa y el papel.

Saavedra es Ingeniero Civil Químico y Doctor en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Química por la Universidad de Concepción. Su formación se consolidó con un postdoctorado en el Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM), donde profundizó su especialización en fenómenos superficiales y sistemas fluido-sólido, particularmente en el contexto de la flotación de minerales.

Su incorporación a la Universidad del Bío-Bío ocurrió en 2015, cuando se integró como académico al entonces Departamento de Ingeniería en Maderas. Una de sus principales motivaciones fue contribuir al fortalecimiento de la Ingeniería Civil Química, disciplina que comenzaba a consolidarse en la UBB con la apertura de la carrera en 2013. Posteriormente, el Departamento adoptó la denominación de Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos, con el fin de reflejar de manera más adecuada las áreas que ya conformaban su quehacer académico y disciplinar. 

Desafíos y metas desde la Dirección de Escuela

Al asumir la conducción de la carrera, Saavedra definió como eje principal la formación integral de profesionales, entendida como un proceso que trasciende lo estrictamente académico. Como señala, “queremos impulsar no solo la excelencia académica, sino también valores esenciales para el ejercicio profesional: ética, conciencia ambiental, compromiso social, superación personal y responsabilidad. En esa mirada se expresa, además, en una comunidad estudiantil con participación equilibrada de mujeres y hombres en la carrera. Para el director, éstos elementos son fundamentales para enfrentar con solidez los desafíos de un entorno productivo cada vez más exigente y dinámico, especialmente en áreas vinculadas a los procesos industriales y la sostenibilidad. Entre los desafíos más relevantes se encuentra fortalecer la presencia de Ingeniería Civil Química UBB en los ámbitos regional, nacional e internacional. Para ello, se ha trabajado en consolidar alianzas estratégicas que permitan potenciar tanto la formación como la investigación aplicada, promoviendo la participación activa de estudiantes y docentes en proyectos con impacto real en la industria. Asimismo, se busca incrementar la visibilidad de la carrera en espacios académicos y asociativos, generando redes colaborativas que contribuyan al desarrollo disciplinar y al posicionamiento de la escuela como un referente dentro del país.

Una relación creciente entre universidad e industria

El vínculo con la industria de la celulosa y el papel ha sido particularmente significativo en la región del Biobío. Según el director, “existe un interés creciente por parte de estudiantes,titulados y académicos y vincularse con los procesos, tecnologías y desafíos de este sector altamente especializado, en el cual la Ingeniería Civil Química tiene un rol clave que cumplir". Ese interés se refleja en la sólida inserción laboral de los egresados, quienes han encontrado en esta industria un campo profesional amplio, desafiante y en evolución constante. Asimismo, la colaboración entre la universidad y la industria ha permitido desarrollar iniciativas conjuntas de investigación, innovación y desarrollo tecnológico, integrando una mirada académica aplicada que aporta soluciones concretas a desafíos industriales.

Oportunidades para los estudiantes y colaboración activa

Entre las colaboraciones más destacadas se encuentran las prácticas y las habilitaciones profesionales, instancias en las que los estudiantes se integran a equipos técnicos, observan el funcionamiento interno de los procesos y participan directamente en actividades reales de la industria. Saavedra destaca que “estas experiencias no solo fortalecen la formación, sino que también permiten a la industria recibir propuestas de solución respaldadas por equipos académicos”, subrayando el valor de esta retroalimentación mutua. La Escuela, además, impulsa diversas iniciativas com- plementarias, como charlas técnicas, visitas a plantas industriales y la participación de especialistas del sector en asignaturas electivas. Estas actividades amplían la perspectiva de los estudiantes, reforzando la pertinencia de su formación y acercándolos a los desafíos que enfrentarán en su vida profesional. Un hito reciente fue la colaboración con la ATCP en el Congreso Nacional de Estudiantes de Ingeniería Química, realizado en la UBB. Este encuentro, según Saave dra, “reforzó el diálogo entre academia, industria y estudiantes, y potenció la visibilidad de nuestra carrera en un espacio clave para el desarrollo disciplinar”. El director proyecta una vinculación cada vez más estrecha entre la universidad y la industria, con el objetivo de continuar formando profesionales capaces de enfrentar desafíos globales, con soluciones innovadoras y responsables. En esa línea, destaca la implementación, a partir de 2026, de una nueva malla curricular más actualizada y con un mayor énfasis en la realidad industrial. En sus palabras, “nuestro compromiso es preparar profesionales capaces de aportar soluciones reales en un sector estratégico para el país y con fuerte presencia en nuestra región”.