Responsabilidad Social Empresarial

La Alianza entre ARAUCO y CEREFAS Ñacurutú por la Biodiversidad

La colaboración entre la empresa forestal y el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre (CEREFAS) Ñacurutú, ubicado en la comuna de Tomé, emerge como un modelo que trasciende el cumplimiento normativo para transformarse en un estándar de liderazgo ambiental y valor compartido con el territorio.

Para Raúl Briones, Jefe de Conservación de Fauna en la Subgerencia de Medio Ambiente y Valor Social de ARAUCO, el vínculo con Ñacurutú nace de una necesidad operativa y un compromiso ético profundamente arraigado. "Debido al nexo que hemos tenido a través del proyecto MAPA y nuestras constantes visitas al centro, detectamos lo importante que es este apoyo, especialmente al requerir atención especializada para la fauna", explica Briones, quien suma 15 años de trayectoria en la compañía.

El apoyo de la empresa no se limita a acciones aisladas; se inserta de manera coherente en una estrategia global de conservación que combina la protección de ecosistemas, la gestión de impactos y el trabajo colaborativo. Este respaldo se traduce en financiamiento para infraestructura, equipamiento y aportes operacionales de largo plazo, trabajando siempre en estrecha coordinación con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

La eficacia de esta alianza fue puesta a prueba durante los incendios forestales que afectaron la región, específicamente en el Predio Coihueco. Ante la pérdida de vegetación nativa, se activó una red de rescate junto a organismos como la Asociación de Médicos Veterinarios de Fauna Silvestre (AMEVEFAS) y la Universidad de Concepción, logrando rescatar pudúes, quiques y aves rapaces.

Además del rescate clínico, el programa contempla el enriquecimiento de hábitat. "Instalamos sitios con semillas, agua y refugios para que la fauna pueda rehabilitar sus ambientes y generar futuros focos de dispersión", señala Briones. Para el ejecutivo, Ñacurutú es la prueba de que la sostenibilidad no es una ruta paralela, sino el corazón del negocio: "Pasamos de 'no dañar' a generar un valor ambiental positivo, medible y socialmente valorado".

Ñacurutú: El Impacto en la Comunidad

Desde la perspectiva técnica, el Dr. Cristian Herrera , Director del CEREFAS Ñacurutú, destaca que la ubicación en Tomé es estratégica. Al estar en un punto intermedio de la región del Biobío, el centro responde rápidamente a contingencias derivadas de incendios, atropellos o ataques de animales domésticos.

"Contar con infraestructura de primer nivel y financiamiento estable representa un cambio radical. Nos permite pasar de una atención reactiva a una gestión profesional y planificada", afirma el médico veterinario. Gracias al apoyo de Bioforest, el centro ha incrementado la diversidad de especies atendidas, incluyendo aves acuáticas, rapaces y mamíferos nativos, fortaleciendo la resiliencia del ecosistema local.

Más allá de la medicina veterinaria, la misión de Ñacurutú tiene un fuerte componente educativo. El mensaje hacia la comunidad es claro: la fauna silvestre es esencial para el equilibrio del cual todos dependemos. La promoción de la tenencia responsable de mascotas y la protección de los hábitats naturales son ejes clave para una convivencia armónica.

En definitiva, la alianza entre ARAUCO y Ñacurutú proyecta un estándar de rigor científico y compromiso social, demostrando que la inversión privada en biodiversidad es una herramienta poderosa para proteger el entorno y el futuro de las comunidades locales.