Reportaje

Cuarta revolución industrial en las empresas chilenas 


No hay duda de que estamos viviendo la era de la digitalización. Que la integración de datos en los diferentes procesos industriales, el uso de nuevas tecnologías y la incorporación de inteligencia artificial, han comenzado poco a poco a invadir los procesos industriales de todos los países alrededor del mundo,  transformando este proceso en  la nueva revolución industrial,  una que los expertos  llaman la cuarta revolución o industria 4.0.  

Este término fue acuñado de forma inicial en el año 2011 en la feria de tecnología industrial más popular del mundo: La feria de Hannover, realizada anualmente en Alemania. Pero fue en el año 2013 cuando el nombre de industria 4.0 surgió y tomó mayor relevancia, esto cuando el gobierno alemán desarrolló un proyecto de estrategia de alta tecnología, donde se promueve la computarización de la manufactura. 

La cuarta revolución industrial tiene su base en la necesidad de impulsar el desarrollo y creación de “La producción inteligente”. Se trata de un nuevo enfoque sobre la fabricación computarizada, uniendo todos los procesos con ayuda del Internet Industrial. La tendencia de automatización y el intercambio de datos dentro de las tecnologías de manufactura, incluye sistemas ciberfísicos que controlan los procesos y crean copias virtuales, el Internet de las cosas que permite que permite la comunicación y cooperación y la computación en la nube que almacena toda la información. Todo esto crea, lo que se conoce como “fábricas inteligentes”

Transformación digital en Chile 

Hoy la transformación digital es una necesidad urgente y presente en las empresas nacionales, dice el Subdirector de I+D con la Industria del Centro de Innovación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Francisco Pizarro. “La pandemia del coronavirus ha sido un gran catalizador de este proceso de transformación, acelerando procesos que se estaban instalando desde hace varios años”.

 Estamos en plena cuarta revolución industrial, los sistemas ciber-físicos (que borran las barreras entre ambos) prometen grandes oportunidades de eficiencia y generación de nuevo valor. Como las revoluciones industriales que la precedieron, los cambios y caminos son difíciles de anticipar, pero no hay duda de que el estado final será uno de mayor prosperidad para la sociedad, con nuevas oportunidades y espacios de desarrollo, asegura el académico. 

Pizarro asegura que la diversidad de empresas, tanto en las industrias verticales como en los estados de madurez, hace muy difícil la creación de un modelo homogéneo de atención que sea efectivo. “Como país, debemos avanzar impactando a un gran número de empresas, usando analítica de datos para habilitar rutas personalizadas de una manera escalable y atendible”.

Según el experto del Centro de innovación UC, la Inteligencia artificial es una de las herramientas que nos trae esta cuarta revolución industrial, siendo un toolkit fundamental de competitividad para que las empresas entiendan cómo capturar, procesar y actuar sobre la información. Hoy día herramientas de machine learning nos permiten encontrar patrones en los datos que no somos capaces de procesar de manera manual. También permiten mejorar sistemas de control y una serie de otras aplicaciones que redundan en mayor productividad, optimización y eficiencia. 

Las formas en cómo se incorpore la IA van a ser diversas, mediante desarrollos propios de las empresas - donde los equipo de TI adquieren un rol distinto al tradicional de soporte, complementados con cientistas de datos, entre otros nuevos perfiles – y adquisición de nuevos servicios cloud que ofrecerán cada vez con mayor frecuencia estas capacidades como servicio.


Industria Forestal 4.0

Las soluciones innovadoras en las fábricas están en el foco para reemplazar los procesos que se han mantenido estáticos. “En la industria forestal aún vemos procesos y maquinarias siendo utilizadas de la misma manera que décadas atrás”, asegura Rachel Di Giuseppe, jefa de atención al cliente en Timbeter, empresa con presencia en 61 países que nació en Estonia y que se ha especializado en brindar soluciones digitales a la industria forestal. 

Gracias a Timbeter, asegura la ejecutiva, el proceso de medición es 85% más rápido y todos los datos se pueden gestionar en formato digital. Eso significa que todas las decisiones relacionadas con la logística, la planificación y las ventas se basan en datos precisos y permiten la optimización en toda la cadena de suministro. Pero la digitalización aporta mucho más: puede mejorar la seguridad de los empleados, maximizar el valor de cada trozo de madera y tener una cadena de suministro transparente y controlada. 

Su tecnología consiste en una aplicación móvil, donde los usuarios pueden contar trozas, medir diámetros, volúmenes en pilas o camiones, así como tener toda la información en formato digital en una plataforma web, lo que facilita compartir, realizar informes, organizar inventarios e integrar todos los datos con los existentes. 

Una de las empresas que trabaja con esta tecnología es CMPC, específicamente Forestal Mininco. Ha sido una muy buena experiencia, dice Julio Tobar, Jefe de Área Proyectos en CMPC Mininco, “el equipo de Timbeter es un gran partner. La implementación, ha sido sobre todo desafiante, principalmente en el cómo involucrar a las personas impactadas, dar una nueva mirada a nuestros procesos y rediseñarlos”. Esta implementación es consecuencia de un proceso de actualización tecnológica que ha permitido mecanizar las operaciones, haciéndolas más seguras y eficientes y en ese ámbito “buscamos una solución para actualizar nuestro control de producción de trozos de madera en bosque, y que además sume asegurar la transparencia y trazabilidad de la madera”.

Tobar asegura además que, dado el largo plazo que está relacionado al cultivo del bosque y al proceso natural de crecimiento de los árboles, es natural que se cuente con una gran cantidad de datos. Hoy, las herramientas de Inteligencia de Negocios, Big Data y Analítica permiten recuperar el valor de ellos, que acumulados por décadas y sumados a la excelencia del conocimiento experto, acelerarán la migración a un ecosistema de Industria Forestal 4.0 con un acceso a datos mucho más oportuno en tiempo y espacio y por cierto más democratizado. 

El ejecutivo, reconoce que hay cierta demonización de la digitalización,en términos de por ejemplo: intervención de elecciones, que solo es aplicable a hacer los procesos más productivos, que se cerrarán empresas, que se perderán empleos; pero hay un universo de cosas increíblemente buenas para las personas y nuestro medioambiente. Desde exhibir un comprobante de seguro en el teléfono, sin portar el papel, hasta evaluar procesos productivos para reducir el consumo de agua, disminuir las emisiones de CO2, eliminar malos olores, perfeccionar las técnicas de cultivo de bosques orientadas a sitios específicos inclusive la oportunidad de nuevos negocios. “Esto es un cambio cultural y cada uno de nosotros debería estar pensando, qué oportunidad tiene la digitalización en la actividad que yo desarrollo regularmente. Cada uno de nosotros tiene la gran ventaja de saber en qué consisten las acciones que realizamos, nadie mejor que nosotros puede ser un acelerador de la digitalización en nuestro lugar de trabajo”. 

Digitalización en el mundo de la celulosa y el papel 

Esta revolución está afectando a todas las industrias del país, dice Francisco Pizarro del Centro de Innovación,  las grandes empresas ya llevan varios años trabajando en distintas dimensiones de estos desafíos. Por ejemplo, tanto Arauco como CMPC están empujando estos desarrollos incluso con liderazgo a nivel mundial. Proyectos como el bosque iluminado prometen generar un baúl de datos muy relevante para mejorar la eficiencia y la gestión de las operaciones; los controles en tiempo real de productividad generan una mayor granularidad en los datos, lo que va a permitir ajustar las operaciones en eficiencia y seguridad, haciendo un mejor uso de los procesos y la maquinaria, al mismo tiempo de generar una mejor coordinación de los recursos humanos (a nivel interno y con los contratistas). A su vez, el 5G va a habilitar modelos que antes no eran factibles, como por ejemplo el uso de realidad aumentada y realidad mixta para optimizar los procesos de mantenimiento en faena. 

Una empresa que se ha dedicado a presentar soluciones tecnológicas a la industria del papel es Siemens, multinacional de origen Alemán con más de 100 años de experiencia en empresas papeleras. Según Zuleyma López, Gerenta de Ventas, Digital e Industrial de Siemens, la sociedad en la que vivimos tiene un nuevo estilo de vida que cambia los mercados y requiere el uso sostenible de los recursos naturales. Por eso se han dedicado a  ofrecer una amplia cartera de soluciones y servicios, cómo el portafolio de SIPAPER, el cual busca acompañar a sus clientes con tecnología para aumentar de manera sostenible la competitividad de tu planta a través de sistemas de alta eficiencia energética, sistemas inteligentes de distribución de energía y procesos automatizados, volviendo el negocio más rentable en el futuro.

La industria chilena tiene un espíritu innovador y creativo, afirma la ejecutiva, en el qué las tendencias tecnológicas son muy apreciadas y las empresas chilenas están notando la importancia de sumarse al proceso de digitalización. “Nuestro propósito es acompañarlos en su transformación digital en cualquier fase de su cadena de valor, apoyándolos a ser empresas activas en el cambio tecnológico del sector industrial chileno, buscando reemplazar componentes individuales y adoptando un estilo con tecnologías y tecnologías perfectamente integradas”.

Las tendencias mundiales en la industria del papel están orientadas al uso sostenible de los recursos naturales tales como: papel de plantas de tomate, cosméticos hechos de eucalipto o materiales aislantes a base de fibra: la industria de la fibra está en movimiento, utilizando nuevas oportunidades y explorando nuevos mercados para un futuro sostenible.

Para que una empresa desbloquee con éxito nuevos mercados, debe poder organizar todos sus flujos de trabajo de producción de la manera más eficiente posible y lanzar nuevos productos innovadores. La forma de alcanzar estos propósitos, asegura la ejecutiva, es contar con  soluciones y servicios con la tecnología e innovación más avanzada y utilizar las herramientas digitales como por ejemplo MindSphere, plataforma en la nube de Siemens.  De esta forma las empresas del área pueden hacer que su producción sea más ecológica, eficiente en el uso de los recursos y rentable para la industria de la fibra del futuro.

Digitalización en Chile: ¿un camino inevitable?

La competencia se ha agudizado en todo el mundo empresarial, dice el Marcos Singer, Director del MBA de la Universidad Católica de Chile, “vivimos en la hipercompetencia, donde las empresas se enfrentan a grandes desafíos y si no invierten en modernizar sus procesos, apoyándolos con las nuevas tecnologías 4.0 (Inteligencia artificial, internet de las cosas, robotización, etc.), se quedarán atrás. Es por esto, asegura el académico, que cada empresa debe detectar cuáles son sus brechas de competitividad en los mercados en que participan, detectar las tecnologías que abordan esas brechas y a continuación, si es conveniente, implementar tales tecnologías.

Todos estamos tratando simultáneamente de encontrar nuestro espacio, nuestro acomodo en un tablero que tiene nuevas reglas, dice Julio Tobar de CMPC, esto tanto a nivel de individuos como de instituciones. Sin duda, la digitalización ya ha delineado algunas tendencias como generar productos con un alto nivel de personalización para un consumidor cada vez más educado y al que le es más fácil conocer la oferta casi global de productos. Abordar la digitalización supone que nos dará mano de obra atractiva para el mercado, como proveedores de soluciones o empleados; en tanto, las instituciones deberán digitalizarse para ser atractivas ya sea para atraer el talento y/o retenerlo. 

La digitalización tendrá que ser altamente rentable, asegura, esto porque muy probablemente tendrá que generar suficientes recursos, para pagarse y como economía subsidiar a aquellos agentes que demorarán en reconvertirse y en algunos casos pagar mayores costos, por labores tradicionales requeridas, no digitalizables y en las que se necesitará estimular a las personas a mantener esas funciones. “Esto se puede explicar con el ejemplo del paraguas, muchas veces decidí no llevar uno; se puso a llover y me mojé. Creo que la digitalización es como un paraguas y resultará conveniente que lo lleves, si llegara a llover evitará que te mojes y si no, seguro te servirá de apoyo”.