Palabras a Don Ramiro Peralta

PALABRAS DE DESPEDIDA A DON RAMIRO PERALTA AROS (Q.E.P.D)



Como Asociación Técnica de la Celulosa y el Papel de Chile, ATCP, vivimos una profunda tristeza. El pasado 24 de marzo, despedimos a un ser querido, un hombre que dejó una huella imborrable en nuestras vidas: Don Ramiro Peralta Aros.  


Es difícil expresar con palabras el impacto que su partida ha tenido en cada uno de nosotros. En este espacio, le rendimos un pequeño homenaje y agradecemos a nuestro querido Ramiro; destacado profesional en su campo, amigo verdadero, padre de familia y líder ejemplar en la industria de la celulosa y el papel. 


En nombre de ATCP, destacamos su participación y liderazgo durante su periodo como socio y presidente de nuestra Asociación. Su dedicación y compromiso con la industria forestal no sólo contribuyó al crecimiento y desarrollo del sector, sino que también dejaron una marca indeleble en la memoria de cada socio.

 

La destacada participación de Ramiro en la ATCP quedará grabada en nuestra memoria como un ejemplo de integridad, pasión y entrega. Su incansable trabajo en pro de la excelencia y su visión para el futuro de nuestra industria inspiraron a todos los que tuvimos el privilegio de trabajar a su lado.


Su liderazgo firme y compasivo guió a nuestra Asociación a través de tiempos desafiantes. Nos dejó un legado de colaboración y camaradería que perdurará por siempre.


Ramiro siempre fue un hombre de corazón noble y generoso. Su disposición y espíritu solidario fueron ejemplos de bondad y altruismo. Su presencia alegre, cálida y acogedora en nuestras reuniones y eventos, será profundamente recordada por todos nosotros.

 

Despedimos a un gran hombre, que dio la lucha incansable por su salud, su recuerdo vivirá en nuestros corazones para siempre.


Aunque su ausencia deja un vacío inmenso en nuestras vidas, nos consuela saber que su espíritu perdurará en nosotros y que su memoria será un faro de inspiración en los momentos difíciles.


Ramiro, que tu alma encuentre la paz eterna y que tu luz siga brillando en el firmamento. Te extrañaremos más de lo que las palabras pueden expresar, pero llevaremos tu legado con nosotros mientras seguimos adelante en la vida.


¡Querido Ramiro... Descansa en paz!