Jóvenes Construyendo Futuro - Francisca Aranda

PERSEVERAR ES LA CLAVE

Francisca Aranda Morales

Titulada de Química Ambiental de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Francisca se ha destacado entre sus pares por desarrollar un interesante trabajo de laboratorio a partir de polímeros obtenidos de la corteza del pino.

Francisca confiesa que desde muy niña se sintió atraída por el mundo de los compuestos químicos y la naturaleza, “siempre me encantó este ambiente y encontré una carrera que junta estas dos áreas”. Fue así como el 2013 ingresó a la Facultad de Ciencias Químicas de la casa de estudios penquista.

Fue a fines del 2016 cuando conoció a quien sería su mentor en la universidad, el académico cubano Danny García, quien fue investigador en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS). Él realizó un llamado a sus alumnos para participar en el proyecto FONDECYT 11150056 denominado “Pinus Radiata bark tannin modification for developing bio-based poly-functional materials”, en donde el objeto de estudio base era la corteza de pino.

Dicho proyecto buscaba determinar la factibilidad de generar materiales con distintas funcionalidades sobre la base de componentes biológicos. Fue así como comenzó un fructífero trabajo colaborativo en laboratorio, realizando un estudio del tanino, molécula presente en este árbol introducido.

Comenzaron realizando durante tres meses diversas pruebas con membranas de diálisis y no fue sino hasta el 2017 donde a partir de los taninos estudiados y usando únicamente como base la corteza de pino y agua potable, lograron obtener un hidrogel superabsorbente con propiedades antifúngicas y antimicrobianas, “en contacto con la materia orgánica, este biopolímero comienza a degradarse a las dos horas y media”, relata Francisca. Fue así como comprobaron que este polímero podía ser biocompatible y utilizarse en diversas áreas como en biomedicina, implantes y reconstrucción de tejidos.

Gracias al proyecto, comenzaron a llegar oportunidades que le permitieron difundir los resultados de esta investigación. Fue así como en agosto del 2018 participó en la tercera versión del concurso nacional Falling Walls, encuentro organizado en Valparaíso por el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso en conjunto con la Fundación Ciencia Joven y que tuvo como objetivo el destacar iniciativas impulsadas por jóvenes. En la oportunidad, Francisca expuso detalles del proyecto, ganando el segundo reconocimiento. El mismo año, Diario El Sur la nombró como una de las Líderes del Sur en el ámbito de la Ciencia, Tecnología e Innovación.

A inicios del 2019, Francisca recibe una noticia que la afectó profundamente, su profesor y amigo Danny García falleció producto de un cáncer fulminante, “él tenía solo unos pocos familiares aquí en Chile, por eso algunos amigos y yo lo estuvimos acompañando hasta sus últimos días”, comenta con emoción Francisca.

 Esto último la ha motivado a no decaer y buscar nuevos apoyos, a la vez de pensar en especializarse en el área, motivada gracias al contacto con el investigador UdeC Bernabé Rivas, “ya estoy en conversaciones para realizar un doctorado en polímeros en la Facultad de Ciencias Químicas”, comenta. Hoy día continúa ligada a la UCSC trabajando en el laboratorio de Ecología Química, a cargo de la doctora Marcia González, investigando plantas que contienen ácidos aristolóquicos, compuestos que son tóxicos.