Reportaje

Ciencia e industria desde la región


Desde su génesis, el Parque Científico y Tecnológico del Biobío (Pacyt), se proyecta como el primer espacio para la investigación, el desarrollo, la innovación y el emprendimiento en la región. En este lugar se pretende reunir el mejor talento humano, junto con las empresas más creativas e innovadoras y las universidades más prestigiosas en ciencia y tecnología.

 

En un período de 10 años, se espera que albergue 40 empresas instaladas, que deberían generar más de 2.000 empleos de forma permanente, contemplando la instalación de centros tanto de investigación, como de desarrollo tecnológico y propotipaje, así como edificaciones destinadas a alojar la administración y servicios del parque, tales como un edificio ancla donde se instalará la parte administrativa y de gestión, además de espacios de coworking,considerando espacios de convivencia con pequeñas, medianas y grandes empresas, además de auditorios,museos, anfiteatros, entre otros servicios.

 

 Pacyt no está proyectado para funcionar como un parque industrial, por lo que no se admitirán fábricas con líneas productivas que impliquen, por ejemplo emisiones de gases.

La idea original del proyecto comenzó a gestarsehace más de 10 años, con la idea planteada por un equipo liderado por el académico de la Universidad de Concepción Jaime Baeza, fallecido hace algunos años, para dar paso, entre el año 2006 al 2007, a estudios para evaluar la factibilidad del proyecto.El año 2014 se aprobó finalmente el presupuesto para urbanización, que asciende a 23 millones de dólares, mientras que el año 2017 se abrió un proceso de licitación del Ministerio de Obras Públicas, adjudicándose a la empresa nacional Valko.

 

Respecto a su organización, a partir de diciembre del año 2016 se constituyó la Corporación Pacyt, cuyo directorio está compuesto por 11 integrantes en total, 5de la Universidad de Concepción y 5 designados por el Gobierno Regional, incluyendo la directora ejecutiva del comité de desarrollo productivo, cuyo cargo ocupa en la actualidad Macarena Vera.

 

Características del proyecto

 

Este nuevo Parque Científico y Tecnológico se emplazará en 91 hectáreas del predio La Cantera y El Guindo–de propiedad de la Universidad de Concepción-,de los cuales hay 23 hectáreas reservadas para las empresas e instituciones, mientras que el resto son áreas verdes donde se incluyen dos lagunas artificiales, un bosque nativo, quebradas sin intervención y espacios de circulación.

 

Pablo Saavedra, coordinador del proyecto, señaló que parque científico es, por definición, un lugar donde conviven empresas e instituciones avanzadas en ciencia y tecnología que generan conocimiento y desarrollo, “dado que en el mundo se ha visto que los parques científicos dinamizan la economía de un territorio. De acuerdo a indicadores, la octava región está dentro

de los últimos lugares en innovación. Por otra parte las actividades productivas y extractivas, en el mundo están tendiendo a desaparecer debido a su limitación. “Debemos dar una mirada seria para ver cómo agregamos valor a estas actividades, y en segundo término, cómo podemos convertir actividades productivas hacia la industria del conocimiento, que es donde está el mundo actualmente”, destacó Saavedra.

 

 

Hoy a nivel mundial existen más de 1.500 parques científicos, concentrándose en su mayoría en China, Japón, Europa y Estados Unidos, siendo la creación en1950 de Standford el primero en su tipo. Es así como en el caso de este parque científico, se han ido aunando voluntades para conformar la denominada triple hélice, donde interactúan el mundo académico a través de sus centros de investigación por medio de docentes y alumnos que aportan investigación, las empresas que adoptan el desarrollo del conocimiento y lo traspasan a productos que pueden resolver los problemas de las personas y el gobierno, en el sentido del financiamiento hasta su rol articulador de este sistema.

 

El coordinador destaca que este tipo de proyectos son de largo aliento, poniendo el ejemplo del parque científico construido en la ciudad de Bilbao en España, ciudad similar a nuestro territorio con actividades extractivas como pesca, forestal, acero y carbón. Explica que hace 30 años atrás ellos decidieron levantar un parque científico para dinamizar su tejido productivo, convirtiéndose hoy en día en un referente en el continente europeo.

 

Otro aspecto que considera relevante sobre el fundamento de levantar un proyecto de esta envergadura, es debido a que en Concepción existe el talento humano necesario para interactuar con un proyecto de esta naturaleza, como profesionales, académicos, organizaciones.

”La educación, la ciencia y la tecnología son los factores decisivos para dar un salto en el desarrollo de un país. En este proyecto la infraestructura no sirve de mucho sino se dan otros factores, por ejemplo el cómo efectivamente atraemos el talento a este proyecto, no solo de nuestro país, sino que del extranjero” señaló Saavedra.

 

Una forma de activar lo anterior es a través de distintos servicios que se encadenan, como infraestructura vial, aeropuertos, hotelería, entre otros, que las empresas van a requerir una vez que el parque entre en operaciones. “El Pacyt es una verdadera oportunidad, no solo por los resultados futuros, sino que todo lo que debe pasar para llegar a su materialidad y va a ser

un aporte al comercio y servicios, lo cual va a provocar que se dinamice la economía”.

 

Factor empresarial

 

La gerente subrogante de IRADE Carolina Parada, explica que la motivación por integrar el directorio de Pacyt responde a que para ellos representa un impulso a la innovación y al necesario vínculo ciencia-empresa que se debe impulsar para agregar valor a la economía. “Pacyt representa una oportunidad de dejar de ver al Biobío como un productor de servicios o materias primas, para convertirnos en una economía con base en el conocimiento, que genere empleos de calidad y sea motor de la competitividad regional. Este proceso trasformador ya lo estamos viviendo, pero

Pacyt puede ser el acelerador”, recalcó Parada.

 

Respecto a los beneficios que representa para las empresas regionales al emplazarse este mega proyecto, destaca que pone a la tecnología y a la innovación como punta de lanza en el desarrollo de la Región del Biobío, generando mayor sinergía entre la ciencia aplicada y los sectores productivos, de modo de aprovechar nuestra ventaja de ciudad universitaria para empujar la economía.

 

Coincide con Saavedra en comentar que su beneficio es indudable, dado que permite contar con innovación a la mano y pertinente a las necesidades de la industria regional, “los beneficios van mucho más allá de la empresa, porque tal como hemos visto en otros parques del mundo, estas iniciativas traen desarrollo científico, colaboración y retención del talento” indicó.

 

Gestión medioambiental

 

En el predio establecido para su funcionamiento, existen 9 hectáreas de bosque nativo que la universidad ha estado preservando durante muchos años y que Pacyt pondrá en valor con diversas acciones relacionadas con la biodiversidad y conservación.

 

El proyecto contempla la habilitación de lagunas artificiales, entregando una solución de ingeniería para poder capturar parte de las aguas lluvias que precipiten en los períodos más intensos del año, contribuyendo a disminuir el nivel del cauce urbano y, por ende, de inundaciones.

 

Respecto a la fauna, la creación de estos espejos de agua pueden motivar a especies de aves a que puedan crear su hábitat en dicho lugar. Además existe una especie endémica denominada “Cangrejo Tigre”, crustáceo de casi 3 centímetros que hace algunos años se había declarado en peligro de extinción, hasta que funcionarios de CONAF y científicos de la casa de estudios penquista encontraron nuevos ejemplares, lo que impulsó a la conservación de su hábitat. Se tiene contemplado capturar algunos ejemplares e intentar su cultivo en laboratorio para hacer un repoblamiento en un futuro cercano.