Entrevista

POR UNA CIENCIA INTEGRADA

 


El científico principal del área de biocompuestos del RISE PFI en Noruega fue uno de los keynote speakers invitados a nuestro Encuentro Técnico 2018, momento en el cual tuvimos la oportunidad de conocer más sobre sus investigaciones en nanocelulosa.

 

Originario de La Serena, Gary Chinga Carrasco lleva con orgullo su apellido de origen diaguita. Este investigador desde joven se interesó por la biología celular, lo que lo llevó el año 1987, con solo 18 años, a emigrar fuera de Chile para buscar una carrera específica que llenara sus expectativas. Tuvo la oportunidad de emigrar a Noruega y no dudó, después de un tiempo ingresó a un master en biología celular en la universidad de Trondheim (NTNU), el cual es un referente nacional en la educación superior en el campo de la tecnología.

 

Luego de haber terminado su master, estuvo trabajando un tiempo en aquella casa de estudios y luego le dieron la oportunidad de sacar un doctorado en ingeniería química en el tema del estucado en papel, entrando de lleno en el mundo de la fibra y el papel. El investigador nos comentó que cuando comenzó a surgir el tema de la nanocelulosa, combinado con la baja del consumo del papel en Noruega y el cierre de fábricas del rubro, se comenzó a diversificar la matriz de aplicaciones de la fibra, “como instituto necesitábamos encontrar nuevos productos para la industria y ahí empezamos a ver qué tipo de productos se podían producir. Fue así como en base a la fibra comenzaron a explorar diversos campos, como la parte biomédica, pero también aplicaciones en papel y materiales compuestos, esto desde el año 2004 a 2005”, subrayó.

 

Gary regresó a Chile de vacaciones el año 2008 junto a su compañera, que también es destacada investigadora en el área de la nanocelulosa, y dado que estaba al tanto de la industria papelera en la zona, tuvieron la oportunidad de tener una estadía en Concepción con el objeto de tomar contacto con las universidades e industrias de la zona para conexión de trabajo y proyectos, visitando la Universidad de Concepción, la anteriormente empresa Norske Skog Biobío y la empresa CMPC, generando nexos para desarrollar proyectos futuros.



Nanocelulosa y sus aplicaciones


Respecto a utilizar la nanocelulosa de forma masiva, Gary Chinga Carrasco comenta que lo anterior depende netamente de la aplicación, observando actualmente variadas opciones en papel, bioplásticos y embalaje. “Como Noruega es un país petrolero, ya se están trabajando en desarrollar productos verdes para extraer petróleo, porque se usan muchos fluidos para su extracción, y la nanocelulosa gracias a su viscosidad y propiedades de reología puede ser un aporte”, señaló.

 

Comenta que al interior del instituto RISE PFI están potenciando un nicho de volumen menor pero que posee un amplio valor agregado, que es la nanocelulosa para aplicaciones biomédicas, “estamos hablando de utilizarla para la confección de prótesis y generación de tejidos. En este caso, la nanocelulosa tiene una característica especial, dado que tiene propiedades gelatinosas, que la hace muy adecuada para usarla como un gel para apósitos. Estamos hablando de curaciones de tipo crónicas y quemaduras, siendo algo sumamente atractivo”, expresó el investigador. En relación a lo anterior, enfocó su trabajo denominado “Perspectives on 3D printing of lignocellulosic biomass”, título de la charla que preparó en el marco del Encuentro Técnico 2018 y temática en la cual el científico ha venido trabajando en los últimos años.

 

Lignina como valor agregado


Sobre los aspectos de los tipos de pulpa que deben ser consideradas para la producción de la celulosa nanofibrilada, comenta que esto “depende de la aplicación, dado que hay situaciones donde puedes usar pulpa cruda que contenga un grado relativamente alto de lignina que se pueda fibrilar y producir una nanocelulosa que pueda ir para uso de refuerzo de materiales compuestos o incluso en embalaje, si es que el brillo o blancura del papel no es necesario, es un material sumamente bueno y más barato que una pulpa más blanqueada que tenga menos lignina”. Comenta que otros aspectos investigados sobre la lignina destacan que esta también puede tener propiedades antimicrobianas, además absorbe una gama de rayos UV, lo que permitiría su uso para filtro solar, “hoy la lignina, es un producto al cual comúnmente no se le da ningún valor agregado y que incluso se quema dado que es algo que las industrias requieren para energía, siendo que posee un amplio potencial”.

 

Destaca que en las investigaciones del Instituto RISE PFI se está estudiando la lignina termoplástica en reemplazo del plástico tradicional, entregándole propiedades renovables y potencialmente biodegradables, lo cual sería un enorme aporte ligado con la tendencia mundial de reducir el impacto medioambiental. El investigador considera que hoy en día existe mucho énfasis en encontrar materiales que sean biodegradables para reemplazar el plástico, pensando que su proceso de desintegración será más rápido, lo cual piensa es una visión limitada al momento de plantear la biodegradación, “tú no puedes desarrollar un material que sea biodegradable y creer que el problema está solucionado. Por un lado tenemos que motivar la educación para reciclar y además potenciarlo, o vamos a estar solo comprando conciencia al elegir materiales supuestamente biodegradables”.

 

Celulosa nanofibrilada en Chile


El investigador comenta que nuestro país presenta una excelente oportunidad de avanzar con su producción local y aplicación en productos específicos y de interés nacional como en tissue, reforzamiento de papeles, tableros e incluso en concreto o productos más avanzados como filtros de agua minera. Destaca que el RISE PFI han trabajado desde el 2009 con producción y aplicación de nanocelulosa obtenida de recursos chilenos, tanto de Eucaliptus, Pino radiata como de desechos agro-industriales, conociendo muchas de sus propiedades y limitaciones.

 

“He estado motivando su producción y aplicación y ya se ven desarrollos en Chile en esa dirección, lo cual me alegra. Pero algo esencial para avanzar y comercializar la nanocelulosa es conocer bien el material que están desarrollando y es por eso que la caracterización de la nanocelulosa es primordial para entender sus cualidades y limitaciones, y es donde también tenemos mucha experiencia que hemos compartido con la industria y academia en Chile”, puntualizó Chinga Carrasco.