Columna opinión

DE LA OPINIÓN A LA ACCIÓN

Pablo Santander

Ingeniero Civil Químico 

Consultor Independiente

Durante los últimos años hemos observado un cambio en la forma de ver el desarrollo futuro de nuestro país, cuando hablamos de “Basura” y hago hincapié en este término, porque la Real Academia Española define el término” Basura” como “Residuos desechados y otros desperdicios”, hablamos de una sociedad que está acostumbrada a consumir y desechar, cuyos efectos negativos en el Medio Ambiente están altamente probados y esta situación no es ajena al mundo de la industria, podemos observar que no es fácil inculcar a nuestros trabajadores la segregación en origen cuando se trata de residuos peligrosos y no peligrosos. 

Cuando se trata de reciclaje la situación no es distinta, muchas veces escuché decir, “para qué voy a separar si luego viene el camión y mete todo junto”, aún cuando esa mala práctica ya no se aplica, la gente piensa que así es, por eso es importante educar y concientizar dentro de la empresa para dar a conocer los efectos negativos que tiene la mala gestión de residuos y los beneficios de una buena gestión. 

El cambio que observamos como sociedad va hacia el Desarrollo Sustentable, un desarrollo en el cual podemos tener cuidado con el Medio Ambiente y el bienestar social, sin dejar de lado el desarrollo económico y en ese sentido las empresas tienen una gran responsabilidad, entregando herramientas a sus trabajadores para que la gestión de residuos sea lo más eficiente posible, el reducir, reciclar y reutilizar siempre que sea posible, debe estar dentro de la cultura empresarial y así mismo de los trabajadores. 

Pero este cambio cultural no es sencillo, todos debemos aportar; El Estado, las empresas y la sociedad unidos por un fin común: asegurar un futuro para las próximas generaciones. Un gran avance en esta tarea ha sido la Ley de Fomento al Reciclaje, la cual será una valiosa herramienta para disminuir la cantidad de residuos que llegan a vertederos y rellenos sanitarios. 

Pero el hecho de que este cambio Cultural no sea tan rápido como quisiéramos, no significa que debamos dejar de impulsar iniciativas para realizar cambios inmediatos que quizás parezcan pequeños y tampoco debemos dejar de aportar con nuestro pequeño grano de arena, por eso la industria debe ser pionera en generar un cambio no solo en la gestión, también en generar un cambio cultural en sus trabajadores. 

Es hora de crear, el sector industrial debe ser líder en generar este cambio y el aporte de cada uno es valioso aunque pensemos que es pequeño puede ser ejemplo para otras industrias y para nuestras familias. El mundo cambia con nuestro ejemplo, no solamente con nuestra opinión. Debemos fomentar este cambio cultural y así, aunque nos demoremos en generar este cambio, podemos sentir la satisfacción de estar dejando a nuestras futuras generaciones un mundo mejor.