Columna Opinión

LA BIOMASA ESTÁ PRESENTE, PERO SIN SER MENCIONADA

Antonio Minte Gómez

Gerente, Asociación Chilena de Biomasa AG

 

Cierto grado de alivio causó en el sector de la biomasa, principalmente en el cercano al formato leña, el estar considerados dentro de los 10 mega compromisos de la Ruta Energética 2018-2022, lanzada por la presente administración, a fines de mayo del presente año.

Este alivio dice relación con que la solicitud de que la leña sea considerada un combustible, es algo que lleva años discutiéndose a nivel público privado, y tal como la Política de la Leña y sus derivados, lanzada en la administración anterior, comenta que, a pesar de reconocerse dicha solicitud, esta no ha avanzado “por falta de voluntad política”. Al parecer en la presente administración, dicha voluntad sí está.

Sin embargo, como Asociación Chilena de Biomasa, nos preguntamos, dónde más está considerada la participación de la biomasa y sus distintos formatos (Chips, pellets, briquetas, leña, otros). Si bien no se encuentra explícito en la ruta, no es difícil mencionar cómo la biomasa puede aportar a cumplir con los pilares que la sustentan:

1. Acceso universal a los servicios energéticos.

2. Descarbonización de la matriz energética. En cuanto al primer punto, se tiene considerado como fundamental, el acceso a calefacción. Aquí la biomasa es crucial, principalmente en la zona centro sur, por la abundante disponibilidad de materia prima y porque la biomasa ha demostrado ser el combustible de mayor accesibilidad en cuanto a precios y que, bien utilizada, es considerada como un combustible carbono neutral.

 En cuanto al segundo punto, son claros dos ejes donde la biomasa debe apuntar. Uno de ellos es referido a las centrales a carbón, que, si bien algunas empresas han postulado el cierre de algunas de ellas, dicho ejercicio es inviable en el corto plazo, dado su importancia en la matriz eléctrica. Una opción es el recambio a biomasa, tal como fue realizado en Inglaterra con la central DRAX.

El otro gran aporte es el reemplazo de combustibles fósiles a nivel industrial, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. Aquí, los distintos formatos de la biomasa son una opción real y los equipos para asegurar una alta eficiencia se encuentran disponibles. Aquí, los pellets de madera y los chips, son formatos que aseguran una alta eficiencia y las empresas ligadas a dicho mercado, pueden asegurar un abastecimiento y estabilidad de precios, algo no menor para las pymes, que ven constantes modificaciones debido a contingencias internacionales.

De este modo, confiamos en que la biomasa será un combustible que aporte en la hoja de ruta energética del país y en los compromisos internacionales referidos a la reducción de emisiones GEI, incrementando así la participación de las energías renovables.